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Adios Rios, Adios Fontes,

poema de Rosalía de Castro

Libre te quiero

Gacela del amor desesperado,

Federico García Lorca

El enamorado y la muerte

Campana de Bastabales,

poema de Rosalía de Castro

Vivo sin vivir en mí,

Santa Teresa de Jesús

Lelia Doura,

Pero Eoanes Solaz

Cántico Espiritual,

La esposa….

Antífona del otoño en el Valle del Bierzo,

con Juan Carlos Mestre

AL ALBA

con Juan Carlos Mestre

Jaula en el pecho

Jaula en el pecho

Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando
en una jaula
lo que yo canto.

El viento quisiera ser:
el viento que pasa y deja
un paisaje estremecido en tus ojos
y en el oído el eco.
El eco de una voz
que viene de muy lejos
y muy dentro de ti te canta
que eres tú también el viento cuando pasa.

Tengo en el pecho una jaula

La noche quisiera ser:
La noche que con agujas de cristal
teje tus sueños
y el delirio que te enciende
cuando más sola estás
y nada esperas,
contigo a solas soñando
el negro sauce de la noche que te envuelve.

Tengo en el pecho una jaula

La lluvia quisiera ser.
La lluvia mansa que cae
como un rumor de manzanas
en el desván de tu infancia lejos…
Y las primas jugando a casa casa
Para el ardor del alma
la lluvia fresca en el valle del silencio.

Pero tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando
Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando,
en una jaula,
lo que yo canto.

Amancio Prada nace en Dehesas, León, en 1949. Estudia Sociología en la Universidad de la Sorbona de París y lleva a cabo estudios de armonía, composición y guitarra en aquella misma ciudad con los profesores Michel Puig y Silos Manso. Tras su presentación en la capital francesa junto a Georges Brassens, durante el mes de diciembre de 1972, las actuaciones de Amancio Prada se suceden tanto en radio y televisión como en distintas universidades del país vecino. Allí edita su primer disco, VIDA E MORTE (1974).

A su regreso a España, en 1975, graba su segundo disco, dedicado a ROSALÍA DE CASTRO y fija su residencia en Segovia para dedicarse por entero a la composición. Fruto de esta etapa son: CARAVEL DE CARAVELES , CANCIONES DE AMOR Y CELDA, LEILA DOURA y CÁNTICO ESPIRITUAL . Precisamente con el CÁNTICO ESPIRITUAL de San Juan de la Cruz, Amancio Prada inicia una serie de recitales que comienzan en el Teatro Español de Madrid en febrero de 1982. Ese mismo año graba CANCIONES Y SOLILOQUIOS , sobre poemas de Agustín García Calvo, y emprende una gira de conciertos que le lleva a las principales universidades norteamericanas. En los años siguientes y tras su presentación en el Palau de la Música de Barcelona, en el Piccolo Teatro de Milán y en el Teatro del Odeón de París, graba DE LA MANO DEL AIRE (1984), y DULCE VINO DE OLVIDO (1985).

Su actuación en el Teatro Real de Madrid, en el primer Festival de Otoño, no hace más que confirmar las críticas unánimes que ha venido recibiendo hasta ese momento. En ellas se destaca de manera especial el rigor de su trabajo y lo insólito de su orientación artística o, como escribiera Edward Rothstein en el New York Times, la flexibilidad de su timbre y su capacidad dramática en escena. En 1986, estrena los SONETOS DEL AMOR OSCURO , de F. García Lorca, en el Teatro María Guerrero de Madrid, bajo la dirección escénica de Lluis Pasqual y prepara su siguiente álbum, A DAMA E O CABALEIRO (1987), sobre la poesía neotrovadoresca de Alvaro Cunqueiro. Más tarde, y en colaboración con el escritor Manuel Vicent, compone las canciones del disco NAVEGANDO LA NOCHE (1988).

En 1990 graba un álbum doble titulado TROVADORES, MÍSTICOS Y ROMÁNTICOS, cuyo contenido, más el CÁNTICO ESPIRITUAL, presentó en el IV Festival de Música Sacra de Maastricht y en el Auditorio Nacional de Música, dentro del XIII Ciclo de Cámara y Polifonía. Iniciaba así una gira de conciertos que durante 1991 le llevaría a más de ochenta ciudades de España. En 1992 y en colaboración con la Compañía de Ballet de Luis Fuente incorpora el nuevo espectáculo “Canciones en Danza”.

En 1994 edita EMBOSCADOS, un oratorio sobre un largo poema propio, para dos voces solistas y conjunto de cámara. En 1997 graba ROSAS A ROSALÍA con la Orquesta Real Filharmonía de Galicia y junto a Amelia Muge, Ginesa Ortega, María del Mar Bonet, Marisa Paredes, María Dolores Pradera, Martirio, Nuria Espert y las Pandereteiras de Baio; este album es un homenaje renovado a la poetisa gallega Rosalía de Castro, que le inspirara sus primeras canciones. Su disco 3 POETAS EN EL CÍRCULO (Cunqueiro, Lorca y García Calvo) (1998), es su primera grabación “en vivo y en directo”, realizada durante los conciertos celebrados en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. DE MAR E TERRA (EMI, 1999) es un trabajo que entronca con la tradición oral.

Con ESCRITO ESTÁ (EMI, 2001), que da título y contenido a un nuevo recital Amancio Prada prosigue su búsqueda permanente de la emoción y la belleza. Palabras y música unidas y sostenidas por el arco melódico.

Su primer disco-libro, CANCIONES DEL ALMA (EL EUROPEO-KARONTE, 2003) está dedicado íntegramente a textos de San Juan de la Cruz. Está compuesto por la última versión del CÁNTICO ESPIRITUAL y cinco nuevos poemas de San Juan de la Cruz musicados por Amancio Prada: La Noche, La Fuente, La Llama, Vivo sin vivir en mi, y el villancico Del verbo divino. Con este disco se conmemoran 25 años de la primera versión del CÁNTICO ESPIRITUAL y su estreno en la Iglesia de San Juan de los Caballeros, Segovia, el sábado de gloria de 1977.

En marzo de 2004 ha publicado su segundo disco-libro SONETOS Y CANCIONES DE FEDERICO GARCÍA LORCA (Círculo de Lectores) compilación de todos sus temas inspirados en la magistral poesía de Lorca cuyo resultado es un álbum exquisito donde converge el genio de dos artistas. Los tres últimos temas del trabajo son un homenaje a Paco Ibáñez, mientras que el primer tema, A Mercedes en su vuelo, es un estreno absoluto

HASTA OTRO DÍA, CHICHO (Abril 2005), disco-libro editado por la Fundación Joaquín Díaz, está dedicado a su amigo Chicho Sánchez Ferlosio.

A finales de 2005, publica ROSALÍA, SIEMPRE, un homenaje a la obra poética de Rosalía de Castro, siempre presente a lo largo de su trayectoria musical.

HUELLAS DE SALAMANCA (2005), disco-libro editado por el Excelentísimo Ayuntamiento de Salamanca, Fundación Municipal Salamanca Ciudad de Cultura y Salamanca Plaza Mayor 2005, recoge la grabación en directo del concierto celebrado en el Teatro Liceo de Salamanca con motivo de la conmemoración del 250 aniversario de la Plaza Mayor.

ZAMORA. Disco-libro (2006). Disco  que recoge el concierto conmemorativo del IV Centenario del Teatro Principal de Zamora  celebrado el 7 de octubre de 2006

CONCIERTO DE AMOR VIVO (2007). Grabación en directo del concierto celebrado en la iglesia de los Jerónimos de Madrid el 8 de junio de 2005.

VIDA DE ARTISTA . Disco-libro (2007). Canciones de Léo Ferré.

VIDA E MORTE . Reedición (2008). Sello Autor.

ROSAS A ROSALIA . Reedición (2008). Sello Autor.

Amancio Prada ha participado en numerosos festivales nacionales e internacionales y ha dado conciertos, entre otras ciudades del extranjero, en Roma, Estocolmo, Ginebra, Buenos Aires, Nueva York, Lisboa, Caracas, Oporto, Chicago, México, Rabat, Colonia, Utrecht, Ravenna, Atenas, Bruselas, Medellín….

Extraído de la página oficial de Amancio Prada:

http://www.amancioprada.com/biografia.htm

Manuel Vicent

La voz de Amancio Prada, que emerge de un lirismo abrasado, te obliga a cerrar los ojos y muy pronto una lejana memoria de cariz renacentista puebla tu luz interior de álamos y vuelo de halcones, de doncellas bordadoras y rumor de monjes miniados. Una alondra canta en el ciprés de la abadía. Cazadores con jubón van detrás de las becadas. Hay corzos vulnerados en las verdes riveras, los arroyos sonoros aún son virginales, las majadas están llenas de largos balidos de silencio y todo huele a heno y pan candeal. ¿Qué tiene este joven tan azul?. Se podría decir lo de siempre, que Amancio Prada es un trovador: Uno lo imagina al pie de las celosías, en las antiguas plazas de piedra o acampado fuera de las murallas en carreta de cómicos de la legua, dentro de una soledad que percuten las esquilas del ganado y los yunques del herrero, aunque tal vez está ahora en el escenario de un teatro abarrotado de público moderno cantando dulces cosas ácratas de García Calvo. Pero da igual. Una letrilla de Lope de Vega lo devuelve enseguida al lugar de origen. Una cántiga galaica, un villancico, una nana o una sonatina de Juan Ramón Jiménez lo recuperan para la imaginación de antaño. La voz de Amancio Prada, ligeramente quemada de mística en la cresta, recita la música, hace manar la melodía de una forma silábica y cristalina. Existe en ella algo de códice, libro de horas o canto de palacio. Este joven del Bierzo, de rostro claro, hijo de agricultores, que fue infantillo de coro eclesiástico y cantante en orquestinas de pueblo, estrenó la modernidad estética en París rodeado de la mitología de Mayo, de donde regresó a la tierra con arreos vaqueros, de una suave rebeldía poseída por la espiritualidad. Desde entonces está investigando con rigor en sacarle el alma, en su tonalidad más pura, al sonido de la memoria culta y popular. Poetas antiguos y modernos han unido sus cadencias a una voz nunca maculada que te obliga a cerrar los ojos. Canta Amancio Prada, vuelan aves aún medievales y el público que abarrota el recital, después de cada canción, sorbe mosto de granada.

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Jacqueline du Pré, violonchelo & Iris du Pré, piano

Biografía de Camille Saint-Saëns

Charles Camille Saint-Saëns (1835-1921)

La suya fue una una larga y plena vida pública. Las reacciones ante su música son diversas: desde la admiración de su gran talento en los primeros años, al rechazo de sus óperas y el insoportable conservadurismo en su vejez. La obra que le haría más famoso, la suite de “El Carnaval de los Animales”, nunca se tocó en público durante su vida.

Recibió sus primeras lecciones de su tía abuela, Charlotte Mason. A los 7 años estudió piano con Camille Stamaty y teoría musical con Pierre Maledon, con el que inicia las primeras composiciones. A esta edad ya da su primer concierto, tocando al piano una sonata para violín de Beethoven. Un recital a los 11 años en la sala Pleyel marca su ingreso en el Conservatorio de París, donde estudia órgano, composición con Halévy en 1850. Llama la atención de muchos músicos, conoce a Franz List, cuya personalidad y música le causan una gran impresión.

En los años siguientes asiste con regularidad al famoso salón Giacomo Rossini de París, donde conoce a muchas personas que tienen una cierta influencia en el mundo musical. Tiene una gran facilidad para la música, tocando todas las sonatas de Beethoven de memoria, y componiendo sus obras sin un gran esfuerzo aparente, lo que fue un ingrediente para la rápida adquisición de fama, pero también un lastre para explorar otros mundos musicales.

No consiguiendo el Premio Roma, lo persigue de forma compulsiva, aceptando a cambio el cargo de organista de la Iglesia de Saint-Merry, donde permaneció durante 4 años, para convertirse después en el organista de la Madeleine, en 1857.

Por entonces ya había compuesto sus sinfonías primera y segunda, demostrando gran facilidad en la forma sinfónica. Era un excelente pianista, con una preocupación por la estructura musical y la articulación, gran fluidez en el fraseo y un tono luminoso. Su primer Concierto para piano,, op. 17, aparece en 1858, y le siguen rápidamente sus dos primeros conciertos para violín, pero todavía no se dedicaba por entero a la composición. Además de sus conciertos de órgano, fue profesor de piano en la escuela de Niedermeyer entre 1861 y 1865, teniendo entre sus alumnos a Gabriel Fauré y al compositor de zarzuelas André Messager, que se convirtió en un amigo cercano y permanente.

Después de un segundo fracaso, obtiene finalmente en 1864 el Premio Roma, centrando su creatividad en la ópera. Con un libreto de Daniel-François Auber compone Le Timbre d’argent (1864-65); la segunda ópera será La princesse jaune, estrenada en 1872, que es recibida con frialdad. Su tercer ópera es Sanson y Dalila, que se representa por primera vez en Weimar bajo el patrocinio de List, tiene que esperar hasta 1892 para que haga su debut en París. La cuarta ópera fue Etienne Marcel, tampoco bien recibida en Lyon y sin reconocimiento en París.

La carrera operística de Saint-Saëns estuvo obstaculizada por la aversión que mostró el público hacia estas obras, también la crítica. Sin embargo, su música instrumental y orquestal es un caso distinto, recibiendo la Legión de Honor en 1868. Es el mismo año en que aparece su segundo Concierto para piano, que se ha mantenido desde entonces como una de las composiciones orquestales que aparece en todos los repertorios.

El tercer Concierto le sigue en 1869, pero esta secuencia se corta con el estallido de la guerra franco-prusiana de 1870. No fue alistado por considerarse uno de los músicos más famosos de Francia, así que se quedó en París hasta el estallido de la Comuna, abandonando la ciudad y yendo a vivir a Londres, para que se garantizase su seguridad personal.

Durante la década de 1870 comienza una serie de conciertos por toda Europa, logrando un reconocimiento internacional y convirtiéndose en el compositor francés más célebre de su generación. Consigue distinciones y honores.

Tuvo un gran éxito con su Danza Macabra de 1874, con su primer Concierto para Cello, op.33, estrenado en 1873, y su cuarto Concierto para piano de 1875, tocando él como solista.

Fue un estudioso y editor de manuscritos, por ejemplo la edición completa de la obra de Jean-Philippe Rameau, fue también un entusiasta arqueólogo y un decidido viajero, yendo por África, Oriente Medio y Extremo Oriente, Rusia e incluso América del Sur. Fue un activo escritor, tanto de poesía como cuentos.

A pesar de todo esta frenética actividad y el éxito continuado de su música, Saint-Saéns se fue convirtiendo gradualmente en un misántropo y un reaccionario musical. El momento de inflexión en su vida acontece en 1875: siempre muy apegado a su madre, con 40 años tiene un romance con una joven de 19, Marie-Laure Truffot, con la que se casa a pesar de la posición contraria de su madre. Desde el principio hay problemas en el matrimonio, y aunque tienen dos hijos, se producen dos tragedias de distinto signo: el hijo muere al caer desde una ventana de un cuarto piso; 6 semanas después, el segundo hijo muere de una infección de la que no se recuperó. Apesadumbrado, y quizás influenciado por su madre, culpa a Marie-Laure de estos sucesos, produciéndose la ruptura durante unas vacaciones de 1881: desapareció del hotel y no volvió a tener ningún vínculo con ella. A partir de entonces vivió solo.

El año 1880 es un año productivo desde el punto de visto compositivo. Es elegido para el Instituto Francés, asegurándose la entrada en todos los teatros de París, donde no menos de nueve nuevas óperas son estrenadas. El segundo concierto para violín aparece en 1880, mientras que la famosa Havanaise, op. 83 (para violín) fue publicado en 1887. Su sentido del humor le permitió componer obras como El Carnaval de los Animales (1886), pero prohibió la ejecución pública de esta obra, a excepción de “El cisne”, quizás temeroso de que su imagen pública como compositor serio pudiera sufrir un menoscabo. Irónicamente, es su obra más popular. Su Sinfonía nº 3 para órgano, en Do menor, op. 78, se completó en el mismo año que el Carnaval, mientras que su Sonata para violín nº 1, op. 75, del año anterior, que son los dos años de su madurez en el que se producen sus obras más populares.

Su último Concierto para piano, estrenado en 1896, subtitulado “El egipcio”, es una muestra del exotismo aplicado a la música orquestal, con su lento movimiento, casi inmóvil, dibujando una serie de arabescos que trazan una tarde de calor en Egipto.

El resto de la carrera de Saint-Saëns fue también muy activo, pero están influenciados por los elementos más reaccionarios de la creación musical del conservatorio de París, siendo uno de los que atacaban directamente a Debussy y sus seguidores. También se hizo cada vez más xenófobo: durante la Primera Guerra Mundial, publicó varios ensayos argumentando que toda la música de Alemania se debía de prohibir en Francia.

Pero todo esto no resta que sea una de las figuras clave en la recuperación de la música francesa de la segunda mitad del siglo XIX.

Fuente: Classical.net

Traducción: Zenón

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El invierno puede llegar lejos, la primavera amada también puede pasar. Las hojas de otoño y las frutas de verano, pueden pasar. Pero volverás, Oh mi dulce, no más que me deje. Yo di mi corazón que esperaba resignado, nada cambiará. Dios perdona en su gran bondad para protegerlo en la tierra del exilio, tan lejos de mi corazón. Aquí espero, querido dulce, hasta mi último día. Guardo mi corazón lleno de lealtad, nada cambiará.

Marita Solberg; Orquesta Filarmónica de Berlín, dirigida por Neeme Järvi (Waldbühne Berlin 2006).


Lucia Popp ; grabado en 1982 con la orquesta de la Academia de St. Martin in the Fields, bajo la dirección de Sir Neville Marriner.

Aulikki Rautawaara canta la Canción de Solveig y Cradle Song en 1935. Hans Schmidt-Isserstedt dirige a la Orquesta Filarmónica de Berlín (Telefunken E1795)

Peer Gynt

El emperador de sí mismo” es el título de la obra teatral de Henrik Ibsen, escrita en 1867, que se inspira en los cuentos tradicionales recogidos por los etnógrafos y por los lingüistas Asbjorsen y Moe. Sin embargo, difiere la obra en el alejamiento y falta de apego por el ingenuo joven, perezoso, profanando, como algunos dicen, al héroe nacional de Noruega, con un toque irónico y exagerando sus defectos en el carácter.

Peer Gynt se hace presuntuoso, irresponsable, depravado, un mercenario, es decir, un antihéroe, el reverso del hombre ideal. Ibsen destierra a Gynt, le convierte en legendario recorriendo el mundo, atravesando mares, yendo y viniendo entre África y América, envuelto en el tráfico de esclavos, viajando en el tiempo con su viaje al antiguo Egipto.

El montaje desagradó a todos y lo único que se salvó, según la opinión de crítica y público, era la música incidental compuesta por Grieg. Se cuenta que hasta el mismo Grieg había desaconsejado a Ibsen llevarlo a escena, vaticinando el fracaso del texto, y la permanencia de la música. De hecho, no se representó “Peer Gynt” hasta treinta años después, y sin embargo la música se ganó el estatus de obra independiente, reorganizándose en dos suites orquestales.

Peer Gynt – Suite I Op. 46

  1. Amanecer
  2. La muerte de Ase
  3. La danza de Anitra
  4. En la cueva del Rey de la Montaña

Peer Gynt – Suíte II Op. 55

  1. La abducción (Lamento de Ingrid)
  2. Danza Árabe
  3. La tempestad
  4. La canción de Solveig

Oímos “Peer Gynt”, la música de Grieg, como una sucesión de cuadros dispuestos no linealmente, comparada con la narrativa teatral: el resultado no podría ser mejor para las intenciones del compositor, pues la música suaviza las línea funcionales y programáticas.

Así mismo, es posible establecer algunas correspondencias: el Amanecer hace un oportuno retrato de las mañanas frías iluminadas por los primeros rayos de sol. Se trata de un preludio para el acto IV, pero podemos imaginar que, en ese paisaje, Peer Gynt y su madre, la vieja Åse, atraviesan un bosque de pinos. En ese punto comienza la narración de Ibsen: la madre carga un manojo de leña a cuestas, y Gynt no levanta un solo dedo, a pesar de sus dotes físicas, alto y fuerte, saltando piedras, colgándose de las ramas… y va contando sus aventuras de la noche anterior, que saltó sobre los cuernos de un gran alce y que se le enroscaron los pantalones en sus cuernos. Y cuando Ase descubre que tiene más ropa que remendar le insulta, discute, le pide juicio, mas se da cuenta de que Peer es muchacho mentiroso.

La música no cuenta nada de la concurrida fiesta de la boda, donde aparece Peer Gynt sin ser convidado: todos miran para otro lado, ni escuchan sus supercherías de siempre. Pero surgen los problemas,cuando por inexperiencia del novio le pide consejo para hacer venir a la novia que está en lo alto del granero, negándose a bajar para celebrar la boda. Este es el motivo del rapto, la abducción: Peer Gynt huye con Ingrid a las montañas, pero poco después ésta lo abandona. Por esta razón el muchacho es desterrado de su aldea.

Construye una cabaña en la que vive. De vez en cuando recibe una cesta con panes y frutas que le envía Solveig, otra joven que le conoció el día del infortunado casamiento. Convertido en forajido, nuestra héroe se encuentra con la mitológica “mujer vestida de verde” que le desea como esposo y le pide que venga a vivir con ella bajo tierra.

Acto II, escena 5: En la cueva del Rey de la Montaña.

Se encuentra con los malvados Trolls ( aunque entre ellos Peer Gynt se siente bien). En el mundo inferior, permanece hasta que se da cuenta que va a ser transformado su apariencia por aquella gente. Decide entonces abandonar Noruega, que se ha vuelto un lugar imposible en el que vivir. Visita la vieja casa de su madre. Es la última oportunidad de verse con ella: La muerte de Ase en el Acto III.

Libre y perdido por el mundo, Peer Gynt se lanza a la aventura por el mar, comerciando en muchos puertos, conquistando tierras y riquezas, sufriendo saqueos y pérdidas, buscando su dignidad como hombre. De sus andanzas la partitura de Grieg nos ofrece la Danza Árabe, Acto IV, que sucede en Marruecos: Peer Gynt es confundido con un emir y tratado con todos los honores, las esclavas acuden a él y bailan la Danza de Anitra. Acto IV, escena 6. Presenta el retrato sonoro de la escogida para presentarse en su tienda aquella noche.

Artimañas del destino, un recorrido lleno de contratiempos, viajes en el tiempo, hasta que finalmente decide volver a su tierra. Al final, habiendo acumulado riquezas, quizás fuese respetado, ¿quién sabe?, y quizás ya se habría olvidado el incidente de tantos años atrás. Una tempestad hace naufragar al barco en el que navega de regreso.

Peer sobrevive al naufragio y ya en tierra busca el camino a casa, a su cabaña. Pero una nueva tormenta llega, como Ángel de la Muerte, que le quiere convertir en algo más útil: un botón.

Pero Peer Gynt tiene éxito en salir del engaño, aunque no es lo suficientemente malvado como para descender a los infiernos, ¿es lo suficientemente bueno para ir al cielo? ¡Todavía no es tiempo! En una oscura noche, el héroe encuentra el camino a casa. En la ventana una luz parpadea, es el fuego encendido. ¿Quién está allí? Es Solveig que le espera y suspira por él mirando las montañas, creyendo sólo en los dictados del corazón. Esta es la canción de Solveig.

El invierno puede llegar lejos, la primavera amada también puede pasar. Las hojas de otoño y las frutas de verano, pueden pasar. Pero volverás, Oh mi dulce, no más que me deje. Yo di mi corazón que esperaba resignado, nada cambiará. Dios perdona en su gran bondad para protegerlo en la tierra del exilio, tan lejos de mi corazón. Aquí espero, querido dulce, hasta mi último día. Guardo mi corazón lleno de lealtad, nada cambiará.

Fuente: repositoriosinfonico

Traducción: Zenón

Este sentimiento de la vida que se acerca a su término, sin haber llegado a convertir, una vez, en cosa que dure, fuerzas que ya no es tiempo de emplear, ¿quién lo ha expresado como Ibsen,(1) ni dónde está como en el desenlace de Peer Gynt, que es para mí el zarpazo maestro (2) de aquel formidable oso blanco? Peer Gynt ha recorrido el mundo, llena la mente de sueños de ambición, pero falto de voluntad para dedicar a alguno de ellos las veras(3) de su alma, y conquistar así la fuerza de personalidad que no perece. Cuando ve su cabeza blanca después de haber aventado el oro(4) de ella en vana agitación, tras de quimeras(5) que se han deshecho como el humo, este pródigo de sí mismo quiere volver al país donde nació. Camino de la montaña de su aldea, se arremolinan a su paso las hojas caídas de los árboles. “Somos, le dicen, las palabras que debiste pronunciar. Tu silencio tímido nos condena a morir disueltas en el surco”. Camino de la montaña de su aldea, se desata la tempestad sobre él; la voz del viento le dice: “Soy la canción que debiste entonar en la vida y no entonaste, por más que, empinada en el fondo de tu corazón, yo esperaba una seña tuya”. Camino de la montaña, el rocío que, ya pasada la tempestad, humedece la frente del viajero, le dice: “Soy las lágrimas que debiste llorar y que nunca asomaron a tus ojos: ¡necio si creíste que por eso la felicidad sería contigo!”. Camino de la montaña, dícele la yerba que va hollando su pie:(6)
“Soy los pensamientos que debieron morar en tu cabeza; las obras que debieron tomar impulso de tu brazo; los bríos que debió alentar tu corazón”. Y cuando piensa el triste llegar al fin de la jomada, el “Fundidor Supremo” —nombre de la justicia que preside en el mundo a la integridad del orden moral, al modo de la Némesis antigua,— le detiene para preguntarle dónde están los frutos de su alma, porque aquéllas que no rinden fruto deben ser refundidas en la inmensa hornaza(7) de todas, y sobre su pasada encarnación debe asentarse el olvido, que es la eternidad de la nada.
¿No es ésta una alegorías propia para hacer paladear por vez primera lo amargo del remordimiento a muchas almas que nunca militaron bajo las banderas del Mal? ¡Peer Gynt! ¡Peer Gynt! tú eres legión de legiones.
Notas:
La parábola Peer Gynt figura como capítulo XXV de MOTIVOS DE PROTEO. “Acaso le agradará a usted saber -escribe Ibsen al consejero Hegel, en 1867- que Peer Gynt existió en realidad. Vivía en el Guldbrandsdal (valle de Noruega), probablemente a fines del siglo último o a principios del actual. Su nombre es muy conocido de los habitantes de aquella región; pero, en cuanto a sus hazañas, no saben casi nada más que lo que puede leerse en los cuentos noruegos fantásticos de Asbjörnsen, Peter Christen (1812-1885)”. (ALEERT, Salvador, “El Tesoro Dramático de Henrik Ibsen“, Barcelona). Rodó escribió esta parábola con una técnica parecida a la empleada en La pampa de granito: la frase “camino de la montaña” se repite, poeticamente, precediendo las voces de la naturaleza, al paso de Peer Gynt, que retorna tras larga ausencia. Estas voces forman parte del acto V del poema dramático, en que la realidad y el desencanto aumentan en Peer Gynt la tristeza del retorno, hasta que, en el regazo y en el amor fiel, de Solveig, halla la paz y la dicha que, inútilmente, anduvo buscando por el mundo.
Referencias:
1 – IBSEN, Henrik (1828-1906). Es, sin disputa, uno de los más grandes dramaturgos contemporáneos. Después de una ardorosa lucha político-literaria, se alejó, voluntariamente de su patria, Noruega. Residió, durante varios anos. en Italia. Ya glorioso, regresó a su país, en la vejez. En la dramaturgia moderna, el teatro ibseniano ejerció una poderosa influencia.
2 – Rodó participa de la opinión de quienes consideran a “Peer Gynt” como la obra más importante de la producción ibseniana. Algunos críticos, entre ellos Albert (ídem), estima que esta “epopeya lírica” es la menos personal y la mas nacional de las obras de Ibsen”. El compositor noruego Eduardo GRIEC (1843-1907), musicalizó “Peer Gynt” en una “suite d’orchestre”.
3 – veras: fervoroso entusiasmo.
4 – Figuradamente, Rodó alude al paso de la juventud, materializando la imagen de los cabellos rubios transformados en las canas de la vejez.
5 – quimeras: ilusiones; fantasías; desvarios.
6 – Giro pleonástico, pues ”hollar” significa “pisar, poner el pie sobre algo”.
7 – hornaza: es horno pequeño que usan los fundidores de metales y, por esto, resulta sorprendente el epíteto rodoniano.
8 – alegoría: figura representativa y simbólica.

Fuente: espaciolatino

Breve biografía de Edvard Grieg

Edvard Grieg se ha convertido en un icono del nacionalismo noruego, aunque provenía de una familia escocesa (la familia Greig). Su abuelo emigró a Noruega a finales del siglo XVII. Su madre, pianista, le dio lecciones desde los seis años de edad.

El violinista noruega Ole Bull alentó a la familia para que Edvard cursara en Leipzig estudios superiores. A los 15 años, Edvard se encontraba en un lugar que no le gustaba, odiando a su profesor de piano, y se trasladó a Wenzel, un lugar más agradable, donde el estudiante se introdujo por primera vez en la música de Schumann.

Estudió composición con Carl Reinecke, que sin embargo no le dio la formación suficiente. Nunca se sintió cómodo en la escritura de grandes obras sinfónicas o la composición de piezas extensas. Se graduó en el Conservatorio en 1862, empezando a publicar sus primeras obras influenciado por Robert Schuman, todavía sin mostrar su voz personal. Actuó como pianista en Noruega, en Copenhague, que entonces era el centro musical escandinavo.

Aquí establece tres contactos cruciales: con el danés Niels Gade, amigo de Schuman; el compositor noruego Rikard Nordraak, un año mayor que Grieg; y una joven cantante llamada Nina Hagerup, que será su futura esposa.

Gade propone a Grieg la composición de una sinfonía, pero esto no hace sino agravar el problema que tenía con Carl Reinecke. Sin embargo termina la sinfonía, más un ejercicio que una composición para ser interpretada, por lo cual dejó instrucciones para que nunca se oyese en público. No destruyó la partitura y ha podido ser grabada: una obra muy influenciada por Gade.

Sus primeras canciones y piezas para piano tienen mucho más éxito.

Nordraak tiene en él una influencia más beneficiosa y duradera, dedicándose desde entonces a la causa del nacionalismo musical de Noruega. Utiliza modismos populares de Noruega, que se muestran ya en sus Humoresques, op. 6 (1865), persistiendo todavía huellas de Schuman. Lo mismo se puede decir de la Sonata para Violín nº 1, op 8. Sin embargo la Sonata para piano, op. 7, del mismo periodo, ya tiene un fuerte sabor popular.

Greig regresa a Noruega para continuar su carrera. Nordraak muere joven, en 1866, pasando Grieg rápidamente a considerarse dentro de Noruega como el joven músico más importante del país. Da clases de piano y se convierte en director de la Orquesta de la Sociedad Filarmónica, con lo cual tienen una fuente de ingresos y le permite casarse con Nina, en 1867.

Se inicia aquí un periodo bastante productivo a nivel compositivo: el conjunto de piezas líricas de 1867; Sonata para violín, nº 2, de 1871; la Cantata Landkjending, de 1872; música incidental para la obra Jorsalfar Sigurd, de 1872; un Cuarteto de cuerda en Sol menor, de 1878, que influirá en el cuarteto de cuerdas de Debussy; y la pieza más importante, Concierto para piano, y la Música incidental para Peer Gynt (1875-76).

A lo largo de su carrera como compositor se tomó amplios periodos de descanso, quizás debido a los problemas respiratorios que le atormentaban desde su infancia. Se inclina más bien por las piezas breves, canciones y obras para piano. Sin embargo, en las miniaturas fue un verdadero genio. Los músicos aficionados de Europa y América compraban sus partituras en grandes cantidades.

Alrededor de 1883, Grieg atraviese una crisis artística y personal. Se mostraba insatisfecho con su trabajo, y las relaciones con Nina se volvieron tensas, de modo que se separaron durante varios meses. En enero de 1884 de vuelven a reconciliar, que es el periodo de las Variaciones Holberg.

La década de 1890 supone una nueva fase nacionalista en la producción de Grieg, más progresista desde un punto de vista armónico. De este periodo son un conjunto de piezas líricas, arreglos de canciones populares de Noruega, Danzas Sinfónicas, de 1898, Slatter de 1902-03, y el ciclo de canciones Haugtussa (1895-1898).

En 1900 la salud de Greig se deteriora, pero aún así realiza una gira de conciertos. Necesita mantenerse cerca del público. Muere en 1907, cuando estaba a punto de emprender un viaje a Inglaterra.

Su posterior consideración varia con el tiempo, pues no escribió ninguna composición sinfónica madura, sus obras más extensas son formalmente débiles. Hoy en día se le considera uno de los compositores más importantes, recibiendo títulos honoríficos de las universidades de Oxford y Cambridge. Muchos compositores se han inspirado en Grieg, como Debussy, Ravel, Delius, Grainger, entre otros.

Su uso de la armonía y la disonancia abrió nuevos caminos. De hecho, Delius dijo a Ravel que “la música moderna francesa es simplemente Grieg, más el preludio del tercer acto de Tristán.” La obra de Grieg nunca ha salido del repertorio estándar y sigue atrayendo, estando en alza su revisión crítica.

~ Steve Schwartz
Traducción: Zenón.

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