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CARNAVAL DE LOS ANIMALES

Julian Rachlin & Friends »FESTIVAL DE MÚSICA DE CÁMARA

Julian Rachlin reúne  en el FESTIVAL DE MÚSICA DE CÁMARA a algunos de los más conocidos intérpretes de música clásica. Hace de narrador Roger Moore. Una película realizada por Jasmina Hajdany.

1. Introducción y marcha real del león 
Para 2 pianos, 2 violines, viola, violonchelo y contrabajo. 

La primera parte, la introducción, inicia con los dos pianos, a los que pronto
se les unen los instrumentos de cuerdas: violines, viola, violonchelo y
contrabajo. 

Después inicia una majestuosa marcha. 

Si pone atención, más adelante escuchará el rugido del león, pues uno de los
pianos imita el sonido que produce este felino. El otro piano y las cuerdas le
responden. 

2. Gallinas y gallos 
Para clarinete, 2 pianos, 2 violines y viola. 

Esta pieza inicia con una gallina (que en realidad es uno de los pianos). 
Inmediatamente después entra otra gallina (ahora es el primer violín, que
hace lo mismo que el piano). Luego entra una gallina más (esta vez se trata
del segundo violín). Después, llega un gallo (que es un piano), que calla a
las gallinas y pone todo en orden. 

Más adelante, el instrumento que imita al gallo será el clarinete. 

3. Asnos salvajes (animales veloces) 
Para 2 pianos. 

Esta precipitada pieza permite imaginar el galopar de estos animales. Camilo
escribió en la partitura la siguiente indicación: “rápido y con furia”. 

4. Tortugas 
Para 2 pianos, 2 violines, viola, violonchelo y contrabajo. 

Mientras los pianos sirven de acompañamiento, las cuerdas tocan el famoso
“Can-can”, que es una parte de la opereta Orfeo en los infiernos, de Jacques
Offenbach. Lo gracioso es que la lentitud de la música, que originalmente es
rápida, nos deja un “Can-can” que podría ser bailado por un grupo de
tortugas. 


5. El elefante 
Para 2 pianos y contrabajo. 

De nuevo los pianos hacen el acompañamiento, pero ahora el instrumento
que lleva la melodía es el contrabajo. Como la música es tan grave y pesada,
fácilmente podemos imaginar los movimientos del elefante. En esta pieza el
compositor cita una parte de la ópera La condenación de Fausto, de Héctor
Berlioz. 

6. Canguros 
Para 2 pianos. 

Las notas saltarinas de los pianos representan los saltos de los canguros. 


7. Acuario 
Para flauta, armónica de cristal, 2 pianos, 2 violines, viola y violonchelo. 

La variedad de los instrumentos —y la forma en que Camilo los combinó
— nos permite imaginar el mundo subacuático. La pieza inicia con una
sección larga, a la que sigue una más corta; las dos tienen sonoridades sutiles
como el agua. 

La armónica de cristal (que no tiene nada que ver con la muy conocida
armónica de aliento) es un instrumento que se inventó a mediados del siglo
XVIII. Está basado en una serie de recipientes de cristal y se utilizó mucho
entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Aunque compositores
como Mozart y Beethoven escribieron música para armónica de cristal, hoy
día se sustituye por el Glockenspiel, que es el instrumento que escucharemos
en esta grabación de “Acuario”. 

8. Personajes con largas orejas 
Para 2 violines. 

Los violines imitan con mucha exactitud el rebuznar de los burros. 


9. El cucú en el fondo del bosque 
Para clarinete y 2 pianos. 

Los pianos hacen un fondo misterioso (el bosque), mientras que el clarinete
imita el cantar del cucú. Si fuera a un concierto donde se tocara El carnaval
de los animales no vería este último instrumento, porque el compositor pidió
que el clarinetista se escondiera detrás del escenario. 

10. Aviario 
Para flauta, 2 pianos, 2 violines, viola, violonchelo y contrabajo. 

Aquí, sobre un fondo que hacen las cuerdas, los dos pianos y la flauta hacen
los cantos de los diversos pájaros que hay en el aviario de El carnaval de los
animales. 

11. Pianistas 
Para 2 pianos, 2 violines, viola, violonchelo y contrabajo. ¿Los pianistas
están entre los animales? Pues en esta obra sí. Es una broma de Camilo,
quien —hay que decirlo— era un excelente pianista. 

Lo que aquí escuchamos es la ridiculización de algunos ejercicios que hacen
los estudiantes de piano. Hay algunas grabaciones donde los músicos
tomaron en serio la indicación del editor de la partitura: “los pianistas
deberán imitar el estilo torpe de un principiante”. Hay otras grabaciones
donde los músicos tomaron esta indicación MUY en serio y resultan
realmente divertidas, pues los pianistas se equivocan a propósito, tocando de
manera extremadamente torpe... 

12. Fósiles 
Para clarinete, xilófono, 2 pianos, 2 violines, viola, violonchelo y contrabajo. 

Esta pieza es muy humorística. La indicación que Camilo escribió en la
partitura es “alegre y ridículo”. Los fósiles son animales petrificados,
muertos desde hace muchos siglos. Lo primero que escuchamos es el
xilófono, que tiene un sonido con el que nos podemos imaginar algo de
hueso o de piedra, es decir, un fósil. En realidad se trata de una cita de la
Danza macabra del mismo Camilo Saint-Saëns. 

Después encontramos algunas antiguas canciones populares francesas, como
es el caso de “Ah! vous dirai-je maman” (que conocemos en México como
“Estrellita, ¿dónde estás?”) y “Au clair de la lune”. ¿Serían tan viejas estas
canciones que Camilo las tomó en cuenta como fósiles? 

Nota sobre La Danza macabra: Cuenta una historia que, al dar la media
noche, la Muerte tiene el poder de aparecerse en los cementerios. Allí toca
una danza en su violín y llama a los muertos, que salen de sus tumbas para
bailar hasta el amanecer. En 1874, el músico francés Camilo Saint-Saëns
compuso una pieza orquestal que nos permite imaginar esta danza. 

13. El cisne 
Para violonchelo y 2 pianos.

Ésta es la única parte de todo El carnaval de los animales que se publicó en
vida de Camilo. La suavidad y gentileza del violonchelo puede hacernos
imaginar un cisne deslizándose por las aguas de un lago. 

Insertamos esta otra interpretación, en la que danza Yvette Chauviré. Pertenece a la película de Dominique Delouche “Yvette Chauviré: el ejemplo de una estrella”, presentada en el festival de Cannes.

14. Final 
Para flautín, clarinete, armónica de cristal, xilófono, 2 pianos, 2 violines,
viola, violonchelo y contrabajo. 

La música es muy alegre y tiene un tema que aparece más de una vez. 

Esta pieza es la única que no tiene nombre de animal pero es como un
resumen de toda la obra, así que aparecen varios animales en ella… El inicio
es como la introducción y más adelante regresan los asnos salvajes, las
gallinas, los canguros y los burros. Si consigue la grabación completa podrá
buscar estos animales en la música. 


Texto adaptado de un texto original de Jesús Herrera 
Diseño e ilustración de la guía original ilustrada: Jani Rivera 
Fuente: http://sepiensa.org.mx/contenidos/2006/l_carnaval/carna_1.htm 

En 1886 Camilo Saint-Saëns escribió una divertida obra instrumental llena de
 animales: aquí aparecen leones, gallinas, tortugas, canguros, burros y varios
 más. El compositor planeó la música como broma para un día de carnaval,
así que tiene toques de buen humor por aquí y por allá, como podrá ver y
escuchar en este artículo. 

Camilo era un músico bastante serio, por lo que prohibió que esta obra
humorística se editara mientras él vivía (con excepción de una sola pieza:
“El cisne”); sin embargo, cuando murió dejó escrito en su testamento que 
El carnaval de los animales podía ser impreso por sus editores habituales.
Tal vez debamos preguntarnos si Camilo se imaginó que precisamente esta
obra se convertiría en la más popular de todas las que escribió. 

El carnaval de los animales. Gran fantasía zoológica es una obra compuesta
por 14 pequeñas piezas. Excepto la última, todas tienen nombres de animales
y la música los evoca. Aquí hay que aclarar que el título de una de ellas no es
precisamente un animal, pero Camilo hizo una broma poniendo a los pianistas
entre la fauna de esta obra. 

Otra de las bromas de El carnaval de los animales es que Camilo tomó
prestada música de otros compositores y la puso en un contexto muy distinto
del original. Así podremos escuchar desde canciones antiguas francesas hasta
el “Can-can”, pasando por un trozo de la Danza macabra del mismo
Saint-Saëns. 

Para tocar esta fantasía zoológica se necesitan once músicos; en las primeras
trece se combinan algunos de ellos en pequeños grupos, y sólo en la última
pieza tocan todos juntos. Los instrumentos requeridos son: 

* Flauta / Flautín 
* Clarinete 
* Armónica de cristal 
* Xilófono 
* 2 pianos 
* 2 violines 
* Viola 
* Violonchelo 
* Contrabajo 

 

 
 

 
 
 

 

 

 

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